25/10/2010.- Varios peces permanecen en una red de la piscifactoría de Volma, cerca del pueblo de Azyorny, Bielorrusia La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha realizado un informe sobre "el estado de la biodiversidad en la agricultura y la alimentación" en el que ha sido incluida Bielorrusia. EFE/Tatyana Zenkovich
Bruselas, 7 nov (Euroefe).- El acuerdo pesquero con Marruecos es uno de los más costosos que ha firmado la UE y el que menos valor añadido reporta en términos de coste / beneficio. Si bien hasta ahora han primado consideraciones políticas para mantenerlo, crecen las voces contrarias a su renovación, al menos en los términos actuales.
Dos comisiones del Parlamento Europeo, las de Presupuesto y Medioambiente, votan hoy su posición sobre este discutido acuerdo. Sus recomendaciones serán trasladadas a la comisión de Pesca, cuyos miembros deberán tenerlas en cuenta a la hora de decidir si debe mantenerse o no la prórroga por un año del protocolo actualmente en vigor.
La prórroga se introdujo con carácter provisional el 28 de febrero de 2011, a la espera del procedimiento de aprobación del Parlamento. El voto en la a comisión de Pesca tendrá lugar el 22 de noviembre y el voto definitivo del pleno está previsto para el 14 de diciembre.
El consentimiento del Parlamento es necesario para que la flota de la UE pueda seguir faenando en aguas marroquíes y banco sahariano, pero el ponente de la comisión de Presupuesto, el francés François Alfonsi, del grupo de los Verdes, recomienda a la Cámara que no lo dé.
Argumenta que el nivel financiero del acuerdo con Marruecos es sustancial (36,1 millones de euros anuales) y no guarda relación con los que se han aprobado hasta ahora – de hecho absorbe el 25% de toda la línea presupuestaria de la UE para de este tipo de acuerdos.
El acuerdo entraña además un riesgo de violación del Derecho internacional al cubrir las aguas territoriales del antiguo Sahara español, que sigue estando inscrito por las Naciones Unidas en la lista de territorios por descolonizar.
El ponente pide a la comisión de Pesca que el siguiente protocolo se elabore reforzando las contrapartidas medioambientales y económicas en beneficio del desarrollo de todas las poblaciones locales afectadas y respete los compromisos internacionales adoptados en el marco de las Naciones Unidas sobre el Sáhara Occidental.
Las recomendaciones del ponente de Presupuestos coinciden con la opinión de la ponente de Medioambiente, la sueca y también Verde Isabella Lövin, quien urge a la Cámara a que rechace la prórroga de un acuerdo que supone pérdidas financieras para la UE y un daño ecológico a los caladeros saharianos .
La evaluación ex-post del protocolo encargada por la Comisión Europea a una consultoría externa “es una de las más negativas jamás llevadas a cabo en lo que respecta a los acuerdos bilaterales de pesca”, destaca la ponente. El acuerdo con Marruecos registra el nivel de relación coste/beneficio más bajo de todos los firmados. La UE recibe 0,65 euros por cada euro invertido, en comparación con un promedio de 1,4 euros para los demás acuerdos. Ello incluye 780 puestos de trabajo de la UE, lo que significa que la UE subvenciona cada puesto con 45 000 euros.
La conclusión del informe de evaluación es que el acuerdo no ha tenido ningún efecto positivo importante en cuanto al desarrollo sostenible del sector en Marruecos. De los 13,5 millones de euros anuales destinados al desarrollo de las pesquerías locales sólo se ha utilizado el 15% y los buques de la UE solo han contribuido a crear 170 puestos de trabajo para los ciudadanos marroquíes, a saber, un 0,04 % del número total de pescadores del país.
Añade la ponente que el estado de los recursos pesqueros es alarmante y que todas las poblaciones están totalmente explotadas o sobreexplotadas, salvo en el caso de la sardina en las aguas del Sáhara Occidental.
Además, los documentos aportados hasta el momento por las autoridades marroquíes, que ejerce su autoridad de facto sobre el disputado territorio pero sin el reconocimiento oficial de administrador por parte de Naciones Unidas, no prueban ninguna de las dos condiciones necesarias para que el acuerdo pueda considerarse conforme al derecho internacional:
Recuerda la eurodiputada que según la opinión expresada por la asesoría jurídica de Naciones Unidas en 2002, y refrendada por el servicio jurídico del PE en 2009, solo puede desarrollarse una actividad de exploración o explotación en el Sáhara Occidental cuando redunde en beneficio del pueblo saharaui o responda a sus deseos.
Las opiniones de los dos ponentes vienen a refrendar la posición adoptada por el ponente de la comisión de Pesca, el liberal finlandés Carl Haglund, quien ha redactado un proyecto de resolución legislativa en la que el Parlamento deniega la aprobación de la prórroga.
Las posiciones de los tres ponentes han sido contestadas por eurodiputados franceses, portugueses y españoles fundamentalmente, quienes han introducido enmiendas a favor de la celebración del protocolo y entre los que se encuentran los socialistas Ricardo Cortés Lastra, Miguel Angel Martínez Martínez, Enrique Guerrero Salom, Josefa Andrés Barea y Antolín Sánchez-Presedo.
El protocolo actual, que entró en vigor el 28 de febrero de 2007 por un período inicial de cuatro años, ofrece 119 licencias a la flota europea, más una cuota adicional para especies pelágicas como anchoa, caballa o arenque. De los cien permisos para barcos españoles se utilizan unos 70, de los que 43 son de Andalucía y el resto de Canarias.
Los eurodiputados favorables al acuerdo argumentan que dado que la prorroga expira en febrero de 2012, no tiene sentido rechazarla pues los peces que han sido pescados y vendidos ya no se pueden devolver al mar.
Asimismo, aducen que la prórroga es una manera de apoyar las reformas que lleva a cabo el gobierno marroquí y argumentan que detrás del rechazo del acuerdo pesquero existen motivaciones políticas a favor de la causa saharaui.
En todo caso -advierten- si el acuerdo con Marruecos es rechazado, otras potencias pesqueras como Rusia, China o Japón aprovecharán las oportunidades desestimadas por la UE.
Si el PE finalmente rechaza prorrogar el acuerdo, bien es verdad que para que cuando la decisión se formalice prácticamente se habrán cumplido los doce meses de vigencia, pero también es verdad que una decisión tal enviaría un mensaje claro a la Comisión y al Consejo de cara a una próxima negociación pesquera con Rabat.
La propia comisaria de Pesca, María Damanaki, afirmó recientemente que este periodo de prorroga será útil para establecer la conveniencia, y en qué términos, podría celebrarse un nuevo protocolo con Marruecos. Damanaki quiere primar el respeto a los principios democráticos y derechos humanos, además de la preservación de los recursos naturales, en los acuerdos bilaterales de pesca que mantiene la UE, tal y como ha adelantado en su propuesta para reformar la política pesquera común en el horizonte del 2013.
También en el Consejo, donde están representados los Estados miembros, se cuestiona cada vez más el acuerdo. El pasado febrero, Alemania exigió a Marruecos pruebas de que éste beneficia a la población saharaui. Si bien finalmente en junio votó a favor de prorrogarlo, Dinamarca, Holanda y Suecia votaron en contra, mientras que Reino Unido, Austria, Chipre y Finlandia, se abstuvieron.





