Cuenta atrás para las ciudades sin coches: la bici como protagonista

UE-TRANSPORTES | 25 de mayo de 2012

UE-TRANSPORTE
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Bicis aparcadas en la calle Alcalá de Madrid. Foto: Sonia Aguilera

Por Sonia Aguilera. Madrid, 25 may (Euroefe).- La UE ha adoptado diferentes iniciativas sobre transporte sostenible para fomentar el uso de la bicicleta en las ciudades y contribuir así con la conservación del medio ambiente. La adopción del ‘Libro Blanco de Política de Transportes’ en 2001 fue la medida pionera, a la que luego siguió un libro verde y, en 2009, un ‘Plan de acción sobre movilidad urbana’.

Pero la inmersión en la crisis económica ha desviado la atención hacia los mercados y ha dejado las políticas europeas de movilidad en un segundo plano. Esta situación ha cambiado con la llegada de Dinamarca a la presidencia de la UE en el primer semestre del año. La presidencia danesa quiere recuperar la importancia del crecimiento verde y sostenible y por ello ha centrado sus esfuerzos en sacar adelante las propuestas sobre eficiencia energética, la hoja de ruta que ha diseñado Bruselas hasta 2050 y el séptimo programa de acción en materia de medio ambiente. Según Lone Dencker Wisborg, Embajadora de Dinamarca en Madrid, “el transporte es un sector fundamental para hacer Europa más verde, para fomentar el crecimiento sostenible y para crear puestos de trabajo en el futuro”.

Los desplazamientos en las ciudades europeas, cada vez más saturadas por los coches, pueden convertirse en algo divertido y saludable gracias a la bicicleta. Se trata de un transporte respetuoso con el medio ambiente, ya que no genera CO2, rápido y económico, que además, cuenta con múltiples ventajas. Entre ellas, están el ser un método de circulación rápido y flexible, que no necesita de mucho espacio para aparcar y es barato, ya que su mantenimiento es mínimo. No contamina, por lo que, su uso reduciría el efecto invernadero, la niebla fotoquímica, la lluvia ácida y la contaminación acústica.

Pero no todas las ciudades europeas están preparadas para que la bici sea realmente una alternativa viable. Entre las mejor dotadas a efectos de infraestructuras viales, tales como carriles ciclistas o aparcamientos, se encuentran Ámsterdam, Copenhague o Münster, que se convierten en modelos a seguir.

En España, ciudades como Las Palmas y Sevilla, se están esforzando por conseguir que los ciudadanos se apunten al uso de la bicicleta. La capital andaluza ha triplicado el número de ciclistas en los últimos seis años y cuenta con más de 100km de carriles bici. La ciudad también ofrece la red ‘Sevici’ de uso compartido de bicicletas, como han hecho otras grandes ciudades europeas en los últimos años.

Otro punto a tener en cuenta es el de la seguridad y protección de los ciclistas. La tasa de accidentes entre vehículos y usuarios de la bicicleta es muy alta. Letonia es el país que registra mayor número de víctimas mortales entre los ciclistas, seguido de otros países de la Unión Europea. Es reseñable que países como Alemania, Países Bajos, Dinamarca y Finlandia tienen mayor número de ciclistas que España y Grecia, por ejemplo, pero registran un número menor de víctimas mortales. Para evitar estos accidentes es necesario un diseño diferente de las infraestructuras y la disminución del tráfico automovilístico, así como una buena formación de los usuarios. En Reino Unido, Holanda y Alemania se forma y educa en los colegios sobre el buen uso de la bicicleta.

Las deficiencias de intermodalidad que existen –y tienen que ver con la falta de equipación de trenes y autobuses para transportar bicis y viajar con ellas en las distancias largas- se están subsanando en algunas ciudades con la incorporación de alquiler de bicicletas públicas.

Dado que la UE no puede obligar a los países miembros a construir infraestructuras viales, lo ideal sería que los países miembros apoyasen las iniciativas europeas a nivel nacional y fomentasen su aplicación en el ámbito local.

En los últimos años, lo que sí se ha hecho es fomentar el uso de la bicicleta para el turismo y el ocio, de manera que su popularidad está creciendo entre jóvenes y adultos. Algunos países del norte de Europa están construyendo y ampliando su red de larga distancia. Dinamarca, los Países Bajos, Bélgica, Suiza, el Reino Unido y Austria ya tienen vías cicloturísticas de trayecto largo. Alemania dispone de una enorme red ciclovial que tiene buenas comunicaciones interestatales y con la red nacional y que se llama EuroVelo. Estas medidas han fomentado el surgimiento de empresas que se dedican a organizar viajes en bicicleta por toda Europa.

La Comisión Europea ha lanzado un plan para bajar las emisiones de CO2 en un 80% para 2050, para ello quiere acabar con los automóviles de gasoil y gasolina en las ciudades, fomentando el uso del coche eléctrico. Ésta puede ser una buena medida para impulsar la utilización de la bicicleta y desplazarse por la ciudad de una manera más limpia y cómoda.

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