La CE decidirá en los próximos días si denuncia a Hungría por la nueva Constitución

HUNGRÍA CONSTITUCIÓN | 11 de enero de 2012

La CE decidirá en los próximos días si denuncia a Hungría por la nueva Constitución
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El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso. EFE

Bruselas, 11 ene (EFE).- La Comisión Europea (CE) amenazó hoy con sancionar a Hungría por su déficit excesivo, al considerar que no ha hecho lo suficiente para corregirlo.

Al mismo tiempo, el Ejecutivo comunitario descartó actuar contra Bélgica, Chipre, Malta y Polonia -los otros países que corrían el riesgo de no cumplir con los plazos dados por Bruselas para la corrección de su déficit-, pues cree que han tomado medidas.

La de hoy es la primera decisión de la CE basada en las nuevas normas del pacto de estabilidad y crecimiento que entraron en vigor el pasado 13 de diciembre, en un intento por reforzar la supervisión europea.

"El informe de hoy muestra que el las medidas dan resultados", indicó en un comunicado el vicepresidente económico de la Comisión, Olli Rehn, quien recalcó que la disciplina fiscal es "crucial para reforzar la confianza" en las finanzas públicas.

En el caso húngaro, el déficit en 2011 no superó formalmente el 3 % fijado en el pacto de estabilidad, pero Bruselas considera que la cifra responde a la inclusión de elementos excepcionales en el cálculo que esconden "un severo deterioro" de las cuentas públicas.

Según ha indicado hoy Rehn en una rueda de prensa, sin ese maquillaje el déficit habría alcanzando un 6 %.

La CE cree que la corrección del déficit llevada a cabo por Budapest no es sostenible y propone a los gobiernos europeos tomar medidas para forzar a Hungría a remediar la situación.

Al no ser Hungría miembro del euro, la Comisión no podrá proponer multas, pero sí una suspensión de las ayudas europeas.

Desde su entrada en la UE en 2004, Hungría ha presentado de forma continuada un déficit excesivo, superior al 3 %, según recordó hoy Rehn, que aseguró que la situación es responsabilidad de gobiernos de distintos colores políticos que han dirigido al país.

Mientras tanto, en los casos de Bélgica, Chipre, Malta y Polonia -también analizados hoy-, Bruselas cree que las autoridades han tomado las medidas necesarias y, por tanto, considera que no son necesarios nuevos pasos en los procedimientos de déficit excesivo.

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Bruselas, 11 ene (EFE).- La Comisión Europea decidirá en los próximos días si denuncia a Hungría por la incompatibilidad de su nueva Constitución con los valores de la Unión Europea.

"En la próxima reunión del colegio de comisarios, con los resultados finales del análisis legal que estamos realizando, tomaremos una decisión", dijo la portavoz de la CE, Pia Ahrekilde.

La portavoz advirtió que el Ejecutivo comunitario, "como guardián de los tratados, se reserva el derecho de abrir un procedimiento de infracción si procede".

La principal "preocupación" de Bruselas es el menoscabo de la independencia del Banco Central Húngaro que establece la nueva Constitución, ha señalado la portavoz.

El análisis legal que está llevando a cabo la CE aborda también otros posibles incumplimientos del derecho comunitario como "las prejubilaciones obligatorias para jueces y fiscales a los 62 años y el nuevo régimen para los organismos de protección de datos".

El pasado día 2, miles de húngaros protestaron en Budapest contra la reforma constitucional que entró en vigor con el nuevo año, como la prohibición explícita del aborto, el reconocimiento "a las raíces cristianas de Hungría" o la mención en la Carta Magna de que el matrimonio solo es aquel formado por un hombre y una mujer.

Bruselas dio ya un toque de alerta al primer ministro húngaro, Víktor Orban, líder de la formación conservadora Fidesz, con mayoría de dos tercios en el parlamento, a través de una carta que firmaban tanto el presidente de la CE, José Manuel Durao Barroso, como también los vicepresidentes de Economía y Justicia, Olli Rehn y Viviane Reding.

En la misiva señalaban "estar preocupados" ante ciertos aspectos de la reforma constitucional "que podrían ser incompatibles con el derecho comunitario y los valores de la UE".

La portavoz de la CE señaló hoy en rueda de prensa que Bruselas "confía que Budapest todavía enmiende los aspectos de su nueva legislación que han levantado sospechas de incompatibilidad".

Si finalmente en los próximos días la CE ve lugar para abrir un procedimiento de infracción contra Hungría, Budapest tendrá hasta dos oportunidades de enmienda antes de que, en un plazo de máximo cuatro meses, Bruselas la denuncie ante el Tribunal de Justicia de la UE en Luxemburgo.

"Esperamos que Hungría corrija posibles incompatibilidades para no tener que enfrascarnos en un largo y engorroso procedimiento de infracción", ha apuntado Pia Ahrekilde.

Desde el Parlamento Europeo, tanto el grupo de los Verdes como el de los liberales europeos (ALDE) han ido más allá y han pedido que se active la cláusula del artículo 7 del Tratado de Lisboa, por el que un país que quebranta los derechos y valores fundamentales de la UE pierde su derecho a voto en el Consejo.

Bruselas ya estuvo a punto de iniciar otro procedimiento de infracción en el primer semestre del año pasado, cuando se aprobó a iniciativa del Fidesz una nueva normativa para los medios de comunicación que incluye un consejo audiovisual cuyos miembros son nombrados por el Ejecutivo en el poder.

A finales de diciembre, el gobierno de Orban ordenó de hecho el cierre de la principal radio de la oposición húngara, Klubrádió.

El Gobierno húngaro cede a las presiones y enmendará la reforma del Banco Central

Budapest, 11 ene (EFE).- Tres semanas de presiones y la amenaza de quedarse sin la imprescindible ayuda financiera internacional han obligado al Gobierno conservador húngaro a ceder y mostrarse dispuesto a enmendar una reforma del Banco Central denunciada por la UE como una pérdida de independencia de la institución.

La actitud desafiante del primer ministro, Viktor Orbán, quedó clara desde su aplastante victoria en las urnas en 2010, cuando declaró la "lucha de independencia" del país contra las instituciones financieras internacionales.

Apenas hace tres semanas, Orbán insistía aún en que no modificaría la ley que crea nuevos puestos de vicegobernadores y establece una nueva figura de control, nombrada por el presidente, y que deja al actual gobernador del banco emisor en un segundo plano.

La actitud del Gobierno llevó a la UE y al Fondo Monetario Internacional (FMI) a suspender las negociaciones para conceder un préstamo de entre 15.000 y 20.000 millones de euros para evitar la quiebra del país, hasta que Budapest no otorgara garantías plenas de que el Banco Central no perderá independencia.

La advertencia ha tenido efecto y ayer mismo se hizo pública una carta del ministerio de Exteriores húngaro que ratifica la disposición del Ejecutivo a modificar la ley.

"Da lo mismo si fue la presión de la UE o que se han dado cuenta de la situación", opinó en declaraciones a Efe Éva Palócz, directora del instituto de investigaciones económicas Kopint-Tárki, sobre la necesidad de este préstamo para salvar la economía del país.

El préstamo internacional es urgente para que el país pueda refinanciar casi 5.000 millones de euros de deuda con vencimiento en los próximos meses.

Con un endeudamiento del 80 % del PIB y un déficit que el Gobierno está tratando de mantener por debajo del 3 % mediante severos recortes de gasto, la economía húngara se encuentra en una delicada situación.

Además, el forinto, la moneda nacional, se ha depreciado un 6 % respecto al euro en las últimas semanas, mientras que las tres grandes agencias calificadoras han colocado la deuda soberana del país al nivel de "bono basura", lo que ha dificultado la financiación de la deuda soberana húngara en los mercados.

Los bonos a diez años de la deuda magiar han alcanzado ya una tasa de interés del 10 %.

Ante ese panorama, Orbán y sus ministros comenzaron a modificar su discurso en los últimos días y a hablar de su disposición de dialogar sin condiciones, de la voluntad de acuerdo y de la necesidad de llegar a un pacto rápido con el FMI y la UE.

Hoy mismo, la Comisión Europea advirtió de que podría dictar sanciones contra Hungría por su déficit excesivo, al considerar que no ha hecho lo suficiente para corregir ese desequilibrio.

En cualquier caso, Palócz afirmó que es "casi seguro" que Hungría pueda finalmente acceder al préstamo, algo que, aseguró, traerá el efecto positivo de que el FMI supervisará la política económica del país.

El acuerdo podría llevar a un crecimiento del 0,3 % del PIB en 2012, escapando de la recesión, y se traduciría en un fortalecimiento del forinto y en la disminución de los intereses a pagar por la deuda, opinó la economista.

Los mercados siguen pendientes de pasos concretos de Budapest. El forinto se recuperó levemente esta mañana, tras anunciarse ayer que el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, se reunirá el día 20 con un ministro húngaro para abordar la polémica ley y el préstamo solicitado por Budapest.

En el caso de que fracasen los contactos y el país se quede sin ayuda internacional, el Gobierno aún podría recurrir al plan B de los 37.700 millones de euros de reservas en poder del Banco Central, una opción que Palócz considera reduciría aún más la confianza de los mercados en la economía húngara.

Pese a que el tamaño de la economía húngara es mediano, una quiebra del país afectaría a países como Austria, que cuenta con importantes inversiones en el país magiar, especialmente en el sector bancario.

Marcelo Nagy

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