El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, comparece ante los medios en Fráncfort, Alemania. EFE/Archivo
Fráncfort (Alemania), 24 abr (EFECOM).- El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, confía en los efectos positivos en la economía real de las operaciones de inyección de liquidez a tres años que ha acometido la entidad monetaria.
En una carta al Parlamento Europeo, publicada hoy, Draghi dijo que "las operaciones de financiación a plazo más largo, a tres años, se diseñaron precisamente para evitar la contracción del crédito".
"La operación efectuada en febrero atrajo a 800 entidades de crédito, muchas de ellas de tamaño reducido, que son justamente las que prestan principalmente a las empresas pequeñas y medianas", añadió el presidente del BCE.
Draghi aseguró que "la liquidez se distribuye realmente dentro del sistema bancario, tal como se pretendía".
El BCE ha inyectado a los bancos más de un billón de euros a tres años en dos operaciones, una a finales de diciembre del pasado año y la otra a finales de febrero.
"La utilización de la facilidad de depósito del BCE no es un indicador significativo de los efectos de las operaciones de política monetaria en la concesión de crédito a la economía real", según la carta.
A esta información solo podría accederse por medio de los balances de las entidades de crédito.
En la carta, Draghi asegura que "la liquidez facilitada mediante operaciones de mercado abierto que aparece en el activo del balance del banco central debe necesariamente reflejarse también en el pasivo de dicho balance, sea como reservas de las entidades de crédito en sus cuentas corrientes, sea como recurso a la facilidad de depósito".
"Hemos observado, sin embargo, que las entidades de crédito que utilizan la facilidad de depósito son, en gran medida, distintas de las que toman prestado del Eurosistema, lo que significa que, pese al abundante recurso a la facilidad de depósito, la liquidez se distribuye realmente dentro del sistema bancario, tal como se pretendía", apostilló Draghi.








