La CDU de Merkel dice que no habrá cambios en el pacto fiscal si gana Hollande

FRANCIA ELECCIONES | 05 de mayo de 2012

La CDU de Merkel dice que no habrá cambios en el pacto fiscal si gana Hollande
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La canciller alemana Angela Merkel en un acto de campaña de su partido CDU en Heide, Alemania. EFE/Archivo

Berlín, 5 may (EFE).- La Unión Cristianodemócrata Alemana (CDU) de la canciller Angela Merkel considera que, si François Hollande gana mañana las presidenciales francesas, no habrá cambios en el pacto fiscal acordado entre 25 de los 27 miembros de la Unión Europea (UE), pese las declaraciones del candidato socialista.

No habrá cambios en ese pacto ni tampoco un gran programa coyuntural, como pretenden impulsar tanto Hollande como la oposición socialdemócrata alemana, apunta el jefe del grupo conservador en el Parlamento alemán, Volker Kauder, en declaraciones hoy al diario "Neueer Osnabrücker Zeitung".

El pacto para la disciplina fiscal "no debe debilitarse", ya que ello derivaría en una "espiral de endeudamiento en Europa", prosigue el jefe del grupo parlamentario de la CDU de Merkel y su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU).

"Nuestros socios también lo ven así", sostiene el político conservador, que incide en la postura de Merkel, según la cual el pacto no se puede modificar al ser pactado por los líderes de los 25 estados suscriptores y se encuentra ya en trámite parlamentario en la mayoría de esos países.

El Gobierno de Merkel ha insistido en la recta final de la campaña a las elecciones francesas en que, sea quien sea el vencedor este domingo, el actual presidente, François Sarkozy, o el aspirante socialista Hollande, se mantendrá la tradicional buena relación en el eje Berlín-París.

El jefe de la oposición socialdemócrata alemana, Frank-Walter Steinmeier, sostiene hoy que, en caso de victoria de Hollande, Francia seguirá "haciendo política común con Alemania" y que se "resolverán de forma pragmática los problemas".

Hollande se propone "atajar el endeudamiento", lo mismo que "la mayoría de los socios europeos", afirma Steinmeier, en declaraciones al grupo WAZ, que aglutina medios regionales de todo el país.

"Precisamos más crecimiento", sostiene el líder de la oposición, quien dice coincidir con el candidato francés a la presidencia en la necesidad de imponer una tasa a las transacciones financieras.

A las declaraciones de ambos políticos en ejercicio -Kauder, por las filas gubernamentales, y Steinmeier desde la oposición-, se une la opinión del exministro de Asuntos Exteriores en tiempos de Helmut Kohl, Hans Dietrich Genscher, quien afirma no hay peligro en las relaciones bilaterales, en caso de vencer Hollande.

"No hay que sobrevalorar las declaraciones hechas en la campaña electoral", afirma Genscher al diario "Die Welt", en alusión a los disonancias entre el socialista francés y Merkel respecto a la línea de austeridad defendida por Berlín.

"Ambos candidatos coinciden en que hay que poner en marcha una iniciativa para impulsar las inversiones", argumenta este histórico del co-gubernamental Partido Liberal (FDP), según el cual se puede lograr este propósito "sin por ello volver a disparar la deuda".

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La victoria de Hollande puede marcar un cambio en la política económica de UE

Bruselas, 5 may (EFE).- El resultado de la elección presidencial francesa puede marcar un giro considerable a la política económica de la Unión Europea (UE), en la que el cambio de políticas económicas que promueve el favorito en las encuestas -el socialista François Hollande- está comenzando a calar en las últimas semanas.

El cambio de enfoque de una política centrada en la austeridad y el saneamiento de las cuentas públicas para orientarla hacia el crecimiento y el empleo, aunque sin alegrías en el gasto público, se está haciendo poco a poco cada vez más palpable en la UE.

Otras propuestas más "belicosas" de Hollande, como renegociar el pacto fiscal firmado en marzo por 25 países comunitarios, están siendo cada vez más matizadas, mientras que en su petición de que el BCE intervenga más en apoyo del crecimiento coincide con el actual presidente francés, Nicolas Sarkozy.

Si gana Sarkozy, en Bruselas ya saben qué pueden esperar de él, pero si el vencedor es Hollande, la elección francesa del domingo "puede dar un giro importante" en la discusión en la UE sobre economía y fronteras, una cuestión que el presidente en funciones ha agitado de forma creciente en los últimos meses, señaló a Efe una fuente diplomática.

En primer lugar, los datos divulgados el 23 de abril por Eurostat muestran que Francia está mejor de lo que se pensaba y que le costará menos de lo previsto llegar al umbral del déficit 3 % del PIB, tras cerrar 2011 en el 5,2 %.

Sin embargo, Hollande ya ha advertido de que se tomará tranquilamente llegar al déficit cero, lo que espera lograr en 2017, es decir al final de su eventual mandato.

Y en segundo lugar, en Bruselas se confía en que por fin se está produciendo el tan esperado cambio de ciclo económico, lo que debería permitir el inicio de unas políticas diferentes, de las que Hollande podría ser un abanderado en la UE, señala la fuente diplomática.

Aún así, tampoco se esperan grandes cambios de la noche a la mañana. Como dice Marco Incerti, un analista del Cetro Europeo de Estudios Políticos (CEPS por sus siglas en inglés), el margen para las alegrías fiscales es mínimo y "nadie sabe cuál es la receta para el crecimiento".

Como dijo el jueves el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, la consolidación presupuestaria "es inevitable" pero hay que "preservar las inversiones que generan crecimiento", en sectores como educación, energía e innovación. Como dice Incerti, se busca "la cuadratura del círculo".

Una posibilidad -explica- es buscar "un pequeño margen de maniobra" en las inversiones públicas en innovación o infraestructuras, combinado con que los países con superávit presupuestario (básicamente Alemania) promuevan políticas de gasto público y de fomento del consumo interno, lo que ayudaría sin duda a los países comunitarios en apuros.

Alemania, el principal foco de fomento de la austeridad, está comenzando también a repensar algunas de sus políticas previas, eso sí, muy ligeramente, y varios expertos citan el previsible aumento generoso salarial en el sector público germano para este año.

El Gobierno de Angela Merkel "está girando hacia esa vía, poco a poco, pero sin renunciar a la austeridad", explica la fuente diplomática europea.

Como señala Incerti, Merkel "es todavía muy reticente a abrir la mano. Está convencida de que es demasiado pronto".

Por ello, la fuente europea considera que una victoria del candidato socialista acabaría beneficiando a término a España y al Gobierno de Mariano Rajoy.

De lo que no cabe duda en Bruselas es de que una posible llegada de Hollande al Elíseo tendrá consecuencias en la "gestión" de la Unión, en la que se reduciría la impresión de que Berlín y París intentan acordar las decisiones económicas para llevarlas a las cumbres de Bruselas para su aprobación por los Veintisiete.

"Debe haber más colegialidad en las decisiones", resume Incerti.

En resumen, el giro económico que promueve Hollande "no es conflictivo, porque la UE ya se está preparando para ello", señala la fuente comunitaria.

Para el analista del CEPS, el posible triunfo del candidato socialista francés no cambiará nada por sí mismo, "puesto que la UE ya ha cambiado en las últimas semanas", pero sí marcaría un momento muy simbólico de giro en el conjunto de la Unión.

La votación del domingo permitirá también que la UE cierre el paquete de nombramientos que ha aparcado durante la campaña (nuevos presidente del Eurogrupo, miembro del consejo del BCE y presidente del fondo permanente de rescate), y que se anuncie una cumbre extraordinaria para discutir el crecimiento.

Ambas cosas podrían anunciarse incluso este lunes, según recalcaron fuentes comunitarias.

Rafael Cañas

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