El candidato presidencial por el Partido Socialista Francés (PS), Francois Hollande, saluda a seguidores antes de ofrecer un discurso después de ganar la segunda vuelta de las elecciones presidenciales francesas en Tulle (Francia). EFE
París, 6 may (EFE).- El presidente electo de Francia, el socialista François Hollande, subrayó hoy su intención de dar una dimensión de crecimiento y de empleo a la construcción europea, y que piensa hablar de eso "lo más pronto posible" con los otros países de la UEy en particular con Alemania.
"Mi misión es dar a la construcción europea una dimensión de crecimiento, de empleo, de prosperidad, de futuro y es lo que diré lo más pronto posible a nuestros socios europeos y en primer lugar a Alemania", dijo Hollande.
Y eso, "en nombre de la amistad que nos une y de la responsabilidad común", señaló en su primer discurso tras conocerse los resultados de los comicios, en los que salió vencedor frente al presidente saliente, Nicolas Sarkozy
Dijo, desde su feudo electoral de Tulle, en el centro de Francia, ser consciente de que "Europa nos mira" y estar "seguro de que en muchos países europeos (su victoria) ha sido un alivio, una esperanza" porque "la austeridad no podía ser una fatalidad".
Hollande, que durante toda su campaña reiteró su intención de reformar el tratado europeo negociado a finales del pasado año y firmado a comienzos de marzo para añadir medidas en favor de la reactivación económica y a ese respecto se mostró convencido de que la jornada de hoy "debe ser un nuevo punto de partida para Europa".
"No somos un país cualquiera del planeta, somos Francia. Y como presidente de la República me corresponderá llevar las aspiraciones que siempre han sido del pueblo de Francia: la paz, la libertad, la responsabilidad", o el derecho de cada pueblo de emanciparse de las dictaduras.
En otro momento de su discurso, había enumerado algunos de "los desafíos que nos esperan", y destacó en particular la recuperación económica, la reducción del déficit, "la preservación del modelo social", "la igualdad entre nuestros territorios", "la prioridad educativa", "la transición ecológica" y "la reorientación de Europa por el empleo, por el crecimiento, por el futuro".
El jefe del grupo parlamentario socialista, Jean-Marc Ayrault, cuyo nombre es uno de los que se barajan como futuro primer ministro de Hollande, había indicado esta tarde que el presidente electo hablaría esta misma noche, una vez que se confirmara su victoria, con la canciller alemana, Angela Merkel, que fue junto a Sarkozy la principal responsable del diseño del nuevo tratado europeo.
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Hollande vence a Sarkozy, el último derrotado por la crisis en Europa
París, 6 may (EFE).- El socialista François Hollande se convirtió hoy en el nuevo presidente de Francia al derrotar a Nicolás Sarkozy, el último de los líderes vencidos por la crisis que atraviesa Europa, y recuperó para la izquierda la jefatura del Estado.
Hollande no perdió tiempo en confirmar que accede a la presidencia de Francia para "dar a la construcción europea una dimensión de crecimiento y empleo", mensaje dirigido claramente a Alemania, y en línea con su expresada intención de incorporar al pacto de rigor fiscal un elemento para salir de la crisis.
"Y es lo que diré lo más pronto posible a nuestros socios europeos y en primer lugar a Alemania", precisó Hollande en la primera oportunidad que tuvo de darse un baño de masas en la Francia profunda, antes de viajar a París a la histórica Plaza de la Bastilla.
Referencia histórica de los valores republicanos y auténtico tótem de la izquierda, miles de franceses invadieron ese céntrico lugar de París y dieron a los fotógrafos imágenes que quedarán sin duda impresas en los libros de historia del país.
Ahí se comprobó el "vuelco ideológico" que propugna Hollande y para un país que en el plazo de un año vivió con asombro la pérdida de la credibilidad de sus finanzas a manos de las agencias de calificación, que rebajaron su nota.
Hollande renovó no obstante sus votos con el ideario republicano: "No somos un país cualquiera del planeta, somos Francia. Y como presidente de la República me corresponderá llevar las aspiraciones del pueblo de Francia: la paz, la libertad, la responsabilidad", declaró.
El socialista accede al poder después de un proceso de elecciones primarias en su partido teñidas por la polémica causada el año pasado por la salida de la carrera de Dominique Strauss-Kahn, exdirector del Fondo Monetario Internacional, acusado de agresión sexual en un caso que aún no se ha cerrado.
Sin conocer aún los resultados oficiales, solo los de las estimaciones de los sondeos, Hollande asumía el cargo de jefe del Estado, con el aval del reconocimiento de la derrota que expresó rápidamente en público ante sus decepcionados simpatizantes el conservador Sarkozy.
Este dijo que "nunca" olvidará el honor de presidir el país y admitió: "no he logrado convencer a una mayoría de franceses (...) no he logrado hacer ganar los valores que he defendido con vosotros".
"Asumo toda la responsabilidad de esta derrota", continuó el presidente, quien añadió: "he hecho todo lo posible para hacer triunfar las ideas que nos unen".
Obviamente no lo consiguió y, a falta de confirmación de los datos del escrutinio, que en Francia son tarea lenta, el rechazo de los franceses le situó unos cuatro puntos por detrás del líder socialista, al que todos los sondeos de los últimos días daban como ganador.
Hollande logra para la izquierda la segunda presidencia de la V República, después del paso por la jefatura del Estado de François Mitterrand (1981 y 1995) y consigue echar por tierra los cimientos de una política económica practicada por Sarkozy en coordinación, cuando no en subordinación, con las directrices procedentes de Berlín.
El socialista reúne de este modo los apoyos de una Francia preocupada por su futuro, acomplejada ciertamente por una comparación que no resiste siempre con Alemania y con muchos franceses irritados por la forma de ejercer la presidencia de un Sarkozy al que se criticaron maneras distantes y próximas a los más privilegiados.
Y accede al Palacio del Elíseo conociendo que una parte considerable de sus conciudadanos dieron su voto en la primera vuelta a la candidata del ultraderechista Frente Nacional (FN), Marine Le Pen, a cuyos electores cortejó Sarkozy sin éxito para lograr una prórroga de su mandato en esta segunda vuelta.
La próxima cita decisiva es precisamente la de las elecciones legislativas en un mes, convocatoria en la que Le Pen pone todas sus esperanzas en dar un vuelco al paisaje político de un país preocupado por su futuro económico.
Javier Alonso
Hollande gana con un 51,67 % según resultados oficiales parciales
París, 7 may (EFE).- El socialista François Hollande obtuvo el 51,67 % de los votos en los comicios presidenciales celebrados el domingo en Francia y Nicolas Sarkozy alcanzó el 48,33 % de los votos, según datos oficiales parciales del ministerio del Interior.
Los resultados comunicados por el ministerio no incluyen los de los franceses residentes fuera de Francia, cerca de un millón de personas, precisó la fuente.
El índice de abstención en la segunda ronda de los comicios presidenciales alcanzó el 18,97 %, agregó el ministerio.
La publicación de los resultados oficiales definitivos, por parte del Consejo Constitucional galo, está prevista, como máximo, hasta el jueves próximo.









