El primer ministro italiano, Mario Monti. EFE/Archivo
Roma, 11 jul (EFE).- El primer ministro italiano, Mario Monti, afirmó hoy que Italia sigue, por su difícil situación financiera y económica, un "recorrido de guerra", a cuyo fin aún no ha llegado y que ha acarreado grandes esfuerzos de los que no empezarán a verse los resultados hasta el año que viene.
Durante una intervención en la asamblea de la Asociación Bancaria Italiana (ABI) en Roma, Monti aseguró además que en la cumbre del G20 de Cannes (Francia) del pasado noviembre el entonces primer ministro, Silvio Berlusconi, fue sometido a una presión "próxima a la humillación" y se intentó que Italia cediera soberanía.
"Lo que ha tenido que afrontar Italia es un recorrido por el interior de un túnel, es más, ha sido un recorrido de guerra, hacia una perspectiva no lejana de recogida de frutos de lo que se ha sembrado hasta hoy", dijo Monti, en una comparecencia recogida por las cámaras de televisión.
"Se trata de una guerra contra los extendidos prejuicios sobre Italia, contra la extendida y un poco cínica minusvaloración de nosotros mismos. Una guerra contra los efectos iniciales de decisiones pasadas, del alto nivel de endeudamiento, y los defectos estructurales de nuestra economía", agregó.
En este sentido, el primer ministro italiano advirtió de que ese "recorrido de guerra" emprendido aún no ha terminado y que "se puede esperar de modo razonable" que en algún mes de 2013 (dijo desconocer exactamente cuándo) se verán "los primeros resultados de esta toma de consciencia colectiva por parte de la sociedad italiana".
"Será necesario más tiempo para lo más importante, lo que preocupa mucho más a los italianos: los efectos de la reforma laboral y de los planes sobre el crecimiento y el empleo, que también llegarán", afirmó Monti, quien llegó al poder en noviembre para gobernar hasta las elecciones generales de 2013.
El actual primer ministro se refirió además a la difícil situación que vivió su predecesor en el cargo durante la cumbre del G20 de Cannes, con Italia entonces en el centro de la desconfianza de los mercados y solo días antes de que Berlusconi finalmente presentara su dimisión para dar paso a un nuevo Gobierno.
"En el G20 de Cannes mi predecesor, Berlusconi, fue sometido a presiones muy desagradables e, imagino, próximas a la humillación que, sustancialmente, en la intención de quienes presionaban, habrían llevado a Italia a ceder buena parte de su soberanía y poder discrecional", comentó Monti.
"Italia es un país que está entre los más dispuestos a compartir parte de soberanía con otros, pero creo que, habiendo tenido una historia de dominación colonial distinta, el país es reacio a una cesión de soberanía sobre una base inmediata y rotunda", agregó.
El primer ministro italiano se refirió además a su propuesta llevada al pasado Consejo Europeo de Bruselas sobre la utilización de los fondos de rescate europeos para comprar deuda soberana en el mercado secundario de los países en apuros y así hacer bajar su prima de riesgo.
"Es un motivo de frustración que los beneficios de las reformas no se hagan visibles rápidamente, tanto para la opinión pública, como para el propio Gobierno. Contra esto Italia se ha movido para que hubiera mecanismos de apoyo que no comportaran la pérdida de soberanía. Por esto hemos luchado", dijo.
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Monti deja el cargo de ministro de Economía de Italia que asumió en noviembre
Roma, 11 jul (EFE).- El primer ministro italiano, Mario Monti, ha decidido dejar el cargo de ministro de Economía y Finanzas que asumió junto a la Jefatura del Ejecutivo cuando llegó al poder el pasado noviembre tras la dimisión de su predecesor, Silvio Berlusconi.
El Ejecutivo italiano informa hoy en un comunicado de esta decisión de Monti, cuyos motivos no ofrece y que convierte en nuevo ministro al hasta ahora viceministro de Economía y Finanzas, Vittorio Grilli (Milán, 1957).
En calidad de titular de Economía y Finanzas de Italia, Monti participó por última vez en la reunión del Eurogrupo de este lunes y la de ministros del ramo de la Unión Europea (UE), el Ecofin, del martes en Bruselas, donde se abordaron importantes decisiones sobre la situación financiera de Europa, sobre todo de España.
Poco después de las 16.30 hora local (14.30 GMT) de este miércoles Grilli juró su cargo en la sede de la Presidencia de la República, el Palacio del Quirinal, en presencia del jefe de Estado, Giorgio Napolitano, y acompañado de su mujer y tres hijos.
Grilli, quien ha sido la mano derecha de Monti en el Ministerio de Economía hasta ahora, había sido ya el máximo representante de Italia en algunos de los encuentros de ministros de Finanzas de la UE cuando la apretada agenda del jefe del Gobierno no le permitía estar presente.
Director general del Tesoro de Italia desde 2005 y hasta que Monti lo nombró viceministro de Economía a su llegada al poder en noviembre, Grilli cuenta con una amplia experiencia dentro del Ministerio del que ahora es titular, donde desembarcó en 1994 como jefe de la Dirección para las privatizaciones.
Antes de su llegada al Ministerio, del que se tomó un descanso entre 2000 y 2002 para marcharse a la entidad financiera Crédit Suisse, este economista lombardo, cuyo nombre había sonado para sustituir a Mario Draghi al frente del Banco de Italia, había sido profesor adjunto en la Universidad de Yale y en el Birkbeck College de la Universidad de Londres
Monti ha decidido además instituir en la sede de la Presidencia del Gobierno, Palacio Chigi, un Comité para la Coordinación de la Política Económica y Financiera, presidido por él mismo y en el que participarán los ministros de Economía y de Desarrollo Económico.
En este comité participarán además otros ministerios competentes dependiendo del asunto que se trate y a él podrá ser invitado además el gobernador del Banco de Italia, Ignazio Visco.
La salida de Monti del ministerio de Economía y Finanzas llega después de que en la rueda de prensa posterior al Ecofin de ayer en Bruselas este descartara la posibilidad de intentar seguir al frente del Gobierno italiano más allá de las elecciones generales previstas para 2013, como se había venido especulando en los últimos días.
La de este lunes ha sido la última de las maratonianas reuniones de ministros de Economía y Finanzas de la zona euro en la que ha participado Monti, de 69 años y llamado a suceder a Berlusconi el pasado noviembre tras la dimisión de éste en medio de la incertidumbre de los mercados sobre Italia.








