La Comisión Europea dice que no negocia con España una nueva ayuda ni espera que la pida pronto

CRISIS ESPAÑA | 24 de agosto de 2012

La Comisión Europea dice que no negocia con España nueva ayuda ni espera que la pida pronto
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El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso. EFE/Archivo

Bruselas, 24 ago (EFE).- La Comisión Europea (CE) no mantiene negociaciones con España sobre ninguna asistencia más allá de la ya concedida para apoyar a los bancos, y no espera que el país vaya a solicitar un nuevo programa a corto plazo, dijo hoy a Efe el portavoz comunitario de Asuntos Económicos, Simon O'Connor.

"Ya hay un memorando acordado con España para la ayuda financiera del FEEF (Fondo Europeo de Estabilidad Financiera) para la recapitalización del sector bancario español. Nosotros, y las autoridades españolas, estamos totalmente centrados en la aplicación de ese programa sectorial", aseguró O'Connor.

Según el portavoz, "no hay negociaciones en curso sobre ningún otro tipo de programa para España".

"No se ha recibido ninguna petición de España para ningún otro tipo de asistencia financiera y no esperamos una solicitud de ese tipo a corto plazo", insistió.

Preguntado nuevamente en la rueda de prensa diaria de la CE, O'Connor explicó que, "por supuesto, hay discusiones constantes en todos los niveles, ministerial, técnico... sobre la respuesta a la crisis, la situación de los mercados".

"Esto es perfectamente normal (...). Hay actividad, obviamente, en un número de frentes. Lo que no está en curso es ningún tipo de discusión sobre algún apoyo o programa en particular para España, como se indicaba ayer en este teletipo", dijo en referencia a una información publicada por una agencia de noticias, que señalaba que las negociaciones están en curso.

El pasado 3 de agosto, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, no descartó que el país pudiera solicitar ayuda a Europa para rebajar sus costes de financiación, aunque dejó claro que sólo tomará una decisión una vez que el Banco Central Europeo (BCE) haya dado detalles de las medidas que prepara para aliviar las tensiones sobre la deuda.

Sólo unas horas antes el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, había anunciado que la entidad estaba abierta a comprar deuda soberana en el mercado secundario para apoyar a los países en más apuros, siempre que estos activasen la ayuda del FEEF.

Este lunes, el miembro alemán en el comité ejecutivo del BCE Jörg Asmussen insistió en que Fráncfort "sólo actuará paralelamente con el FEEF".

"Un Estado debe presentar una solicitud de ayuda y cumplir numerosas condiciones político-económicas. En mi opinión sería bueno exigir que se debe presentar una solicitud de intervenciones en el mercado primario por el FEEF y el MEDE (su futuro sucesor), antes de que actúe el BCE", insistió.

El fondo de rescate prevé en su reglamento la posibilidad de ser utilizado para comprar bonos, pero para ello debe haber una solicitud oficial del país en cuestión y éste debe negociar un Memorando de Entendimiento con sus socios, en el que se fijan unas condiciones.

A priori, en el caso español, esas contrapartidas podrían limitarse al cumplimiento de las medidas ya en curso, según dio a entender el pasado fin de semana el ministro español de Economía, Luis de Guindos, en una entrevista con Efe.

"De alguna forma ya están muy definidas (las condiciones). Yo creo que España ha presentado su programa de ajuste presupuestario y sus reformas estructurales, que desde un punto de vista genérico están aceptadas como suficientes y adecuadas", explicó.

De Guindos indicó que las posibles contrapartidas a una ayuda europea a España se definirán previsiblemente en las reuniones del Eurogrupo y Ecofin (ministros de Finanzas de los países del euro y de la UE) que tendrán lugar en la segunda semana de septiembre.

Antes, el 6 de septiembre, se celebra la primera reunión del BCE tras el receso estival, en la que podría dar más detalles sobre sus intenciones.

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La Comisión Europea dice que es pronto para saber las pérdidas exactas en las preferentes

Bruselas, 24 ago (EFE).- La Comisión Europea (CE) ha afirmado hoy que es demasiado pronto para saber el alcance y la naturaleza precisa de las pérdidas que tendrán que asumir los inversores de participaciones preferentes en el proceso de reestructuración de la banca española que reciba ayuda pública.

El portavoz comunitario de Asuntos Económicos y Monetarios, Simon O'Connor, ha asegurado que "es demasiado pronto para discutir" estos detalles relativos al reparto de la carga en el marco de la ayuda de hasta 100.000 millones de euros que recibirá España para recapitalizar su banca.

Recordó que para ello se debe conocer primero el resultado de las pruebas de resistencia individualizadas que se están llevando a cabo para determinar las necesidades de capital específicas de cada banco y que se conocerán en la segunda mitad de septiembre.

En el borrador del Real Decreto que adaptará la legislación española a las condiciones del Memorando de Entendimiento firmado entre la eurozona y el Gobierno español, destaca, entre otros elementos, la recompra de participaciones preferentes y deuda subordinada al precio que fije el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que no podrá superar el "valor de mercado".

Eso acarrearía fuertes pérdidas a los inversores, pudiendo suponer en algunos casos un descuento de hasta el 80 %.

Otra opción es la modificación de determinadas condiciones, como el pago de intereses, el reembolso del capital, los supuestos de incumplimiento, la fecha de vencimiento, o los derechos individuales o colectivos de los inversores.

Los particulares que compraron participaciones preferentes y deuda subordinada a Novagalicia Banco, Bankia, Banco de Valencia y Catalunya Caixa tendrán que aceptar obligatoriamente las nuevas condiciones de esos productos y sólo podrán recurrir a la Audiencia Nacional por las pérdidas.

El marco de actuación es algo diferente en el caso de entidades que reciban ayudas públicas pero que no estén controladas por el FROB, ya que las opciones que planteen a los afectados serán de acogimiento voluntario.

Según el texto, estos bancos tendrán cuatro opciones: podrán canjear las participaciones preferentes o títulos de deuda subordinada por acciones o cuotas; devolver el dinero con o sin condiciones de reinversión; reducir el valor nominal de la deuda o amortizarlos de forma anticipada con un valor distinto del nominal.

En cualquier caso, el Gobierno avisa de que las ayudas públicas que reciban las entidades tendrán un coste para los accionistas, cuotapartícipes o socios, que "serán los primeros en soportar pérdidas".

Los acreedores subordinados de las entidades soportarán, en su caso, pérdidas derivadas de la reestructuración o liquidación de las entidades después de los accionistas o socios.

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