Hollande no cuestiona a Grecia pero le pide que "vaya hasta el final"

CRISIS GRECIA | 25 de agosto de 2012

Hollande no cuestiona a Grecia pero le pide que "vaya hasta el final"
Ampliar

El presidente francés, François Hollande (d) y el primer ministro griego, Andonis Samarás (i), ofrecen hoy una rueda de prensa conjunta en el Palacio del Elíseo de París, Francia. EFE

París, 25 ago (EFE).- El presidente de Francia, François Hollande, no cuestionó hoy el mantenimiento de Grecia en la eurozona, pero solicitó al país que "vaya hasta el final" en el cumplimiento de sus promesas de reforma y ahorro y que lo haga de manera que el proceso sea "soportable para su población".

"Grecia está en la zona euro y debe permanecer en ella", indicó el jefe del Estado tras haberse reunido en el Elíseo con el primer ministro griego, Andonis Samarás, junto a los ministros galos de Economía, Pierre Moscovici, y de Exteriores, Laurent Fabius.

En una comparecencia ante la prensa en la que no hubo turno de preguntas, Hollande consideró que el país debe dar muestras de "credibilidad", pero apuntó que Europa debe esperar al informe de la troika antes de hacer "lo que deba hacer".

Con ello coincidió con lo afirmado esta semana por la canciller alemana, Angela Merkel, quien apuesta igualmente por conocer las conclusiones de ese informe de la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) antes de reflexionar sobre la situación del programa de ayudas al país.

"No hay más tiempo que perder. Hay compromisos que cumplir y decisiones que tomar", concluyó Hollande, que saludó los "esfuerzos dolorosos" realizados por la población griega en los dos últimos años y le agradeció a Samarás este encuentro, el primero bilateral desde las elecciones en sus respectivos países.

El primer ministro heleno, que se expresó en griego y en francés, emitió un mensaje de confianza y aseguró que "Grecia cumplirá sus compromisos y permanecerá en la eurozona", pero advirtió de la importancia de no resquebrajar la cohesión social en el país.

Con esta cita en la capital gala el griego concluye una gira diplomática en la que se ha reunido también con Merkel en Berlín y en Atenas con el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, con el objetivo de intentar flexibilizar los términos del ajuste heleno.

"Vamos a demostrar que Europa es capaz de superar sus dificultades y sus problemas unida, y para eso necesitamos esfuerzos y compromisos pero también una recuperación económica", insistió el griego, que destacó que Grecia "es un país orgulloso al que no le gusta depender del resto y pedir prestado".

Su encuentro sobrepasó los 45 minutos protocolarios y duró una hora, en la que Samarás le transmitió a Hollande, según relató, su confianza en que Grecia conseguirá cumplir sus objetivos, "reducir el déficit y la deuda, y acabar los cambios estructurales emprendidos".

"Debemos recuperar la esperanza, porque sin esperanza vamos a perder la cohesión social", advirtió pese a todo el griego, que destacó que pese a la importancia de recuperar el crecimiento económico, para su Ejecutivo constituye una prioridad mantener dicha cohesión.

Y ese punto "no va a ser fácil", dijo en su comparecencia en el patio del Elíseo, pese a tener claro que Grecia "se quedará en la eurozona y podrá jugar un papel importante en la Unión Europea".

Tanto Alemania como Francia le habían indicado en esta serie de encuentros la necesidad de que su país lleve a efecto sus compromisos de ahorro, y antes de llegar a París Samarás había destacado que lo único que quiere es más tiempo para cumplirlos, al considerar que su país requiere "algo de aire para respirar".

Con esta gira ha conseguido del eje franco-alemán el reconocimiento de los esfuerzos llevados a cabo hasta la fecha y la garantía de que seguirán con su respaldo, pero la posibilidad de conceder nuevas ayudas ha quedado supeditada a las conclusiones que la troika difunda en octubre.

Contenido relacionado

Los griegos viven la crisis angustiados, pero no han perdido aún la esperanza

Atenas, 25 ago (EFE).- Enfadados por las promesas incumplidas de sus políticos, los griegos sobreviven angustiados por el aumento de la pobreza y un futuro cada día más incierto, pero también intentan mantener viva la esperanza de que la pesadilla acabe un día.

La situación social no cesa de empeorar. El 25 % de la población está amenazada por la pobreza, según un informe del Banco de Grecia, y el aumento diario de los sin techo es obvio, aunque no haya datos fiables disponibles sobre su numero.

Desde hace un mes y medio el equipo económico del primer ministro, Andonis Samarás, intenta conciliar las exigencias de los acreedores externos de Grecia con las promesas electorales de los partidos de la coalición de gobierno.

Las severas medidas de austeridad exigidas por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional amenazan con estrangular por completo una economía ya al borde de la bancarrota, razón por la que Samarás ha pedido más tiempo para cumplir con los compromisos de ahorro, ante el temor de que se resquebraje la cohesión interna.

El desempleo ha alcanzado el 23,1 %, y es alarmante entre los jóvenes. El 54,5 % de los ciudadanos activos menores de 24 años y el 31,6 % de los de entre 25 y 34 años están en el paro, según los datos de la Agencia Nacional de Estadísticas.

Desde marzo pasado, el número de desempleados y jubilados supera al de los ciudadanos que tienen trabajo.

"Casi todos los jóvenes de nuestra familia están en el paro", dice a Efe Jarálabos, un funcionario jubilado de 61 años de edad.

"Dos de mis sobrinos, que trabajaban a la construcción, piensan emigrar a los países del Golfo Pérsico por unos años, hasta que las cosas mejoren", añade.

"Los puestos de trabajo se hacen raros y los pocos existentes están muy mal pagados", comenta por su parte Sofía, de 23 años.

Ella tiene suerte. Trabaja como empleada de un supermercado a tiempo parcial, 20 horas por semana, por 360 euros mensuales brutos.

Entre las medidas de ahorro adoptadas en febrero para conseguir la luz verde al segundo rescate de Grecia, el salario mínimo ha sido reducido en un 22 %, hasta los 585 euros mensuales brutos, y hasta los 500 euros para los jóvenes menores de 25.

"Hasta el fin del año pasado, mi salario, con las horas extras nocturnas, se acercaba a los 1.000 euros mensuales", explica Jaris, un empleado de un aparcamiento, de 35 años y padre de un hijo.

"Pero el restaurante que estaba al lado del aparcamiento quebró. Así ya no trabajo por la noche, y para evitar los despidos, mi patrón ha reducido nuestros salarios. Ahora cobro apenas 600 euros mensuales", añade.

En general, los sueldos en el sector privado se han reducido en torno al 23 %, según un informe reciente del AlphaBank, mientras los salarios de los funcionarios bajaron una media del 37 %, aproximadamente la misma reducción que las pensiones de jubilación.

"Vivimos en un piso de 86 metros cuadrados. Estoy buscando para alquilar algo de entre 50 y 60 metros cuadrados, porque mi salario puede ser reducido aún más", dice Jaris.

"Queríamos comprar un piso y un coche. Abandonamos ambas ideas. Ahora compramos solo lo necesario y lo que necesita el niño", declara por su parte Penélope, de 32 años, funcionaria y madre de un bebé de once meses.

El consumo ha bajado drásticamente. La Confederación Nacional del Comercio prevé que el volumen de las ventas al por menor se contraiga este año un 53,4 % respecto al de 2011, lo que supondría una reducción de beneficios del 55 %.

"Cada día que pasa hay menos clientes y más impuestos y tasas", constata Dimitris, comerciante, de 50 años de edad.

Pero a pesar de todo los griegos no pierden la esperanza, aunque no esperan nada de los políticos.

"La situación debemos cambiarla nosotros. No debemos esperar nada de los políticos", dice Penélope, y cuenta, orgullosa, que ha sido reclutada para una función pública después de pasar un concurso y "no gracias a conexión política alguna".

"¡Ay de mí si, con un niño tan joven, no fuera optimista!", añade.

"Cuando el Estado se dé cuenta de que no puede percibir más impuestos porque nadie puede pagar, la situación empezará a mejorar", confía Dimitris.

Agrega: "Lo esencial es no perder nuestro optimismo. Tengo la esperanza de que, a mis 70 o 80 años, cuando esté jubilado, mi pensión me permitirá comprar un regalo a mis nietos".

Por Yannis Chryssoverghis

Austria favorece una prórroga para que Grecia devuelva los créditos externos

Viena, 25 ago (EFE).- El canciller federal de Austria, el socialdemócrata Werner Faymann, estimó hoy que hay "buenas posibilidades" de que Grecia obtenga una ampliación de los plazos para cumplir con sus compromisos con los acreedores internacionales.

"Yo veo buenas posibilidades de que los griegos cumplan con sus compromisos con la Unión Europea, pero que a cambio obtengan más tiempo para pagar sus deudas", dijo Faymann en declaraciones al diario austríaco "Österreich".

El rotativo publica en su edición digital un extracto de la entrevista que anuncia para la edición de mañana, y destaca que Faymann se ha convertido así en el primer jefe de Gobierno de un país de la UE que se manifiesta claramente a favor de darle más tiempo a Grecia para devolver la ayuda financiera.

El primer ministro griego, Andonis Samarás, había expresado su deseo, en vísperas de sus reuniones con los mandatarios de Alemania y Francia ayer y hoy, de que se alarguen los plazos para que Atenas cumpla con sus compromisos de ahorro.

Para Faymann, la posibilidad de que Atenas obtenga más tiempo para devolver los préstamos estaría estrictamente condicionada al cumplimiento de todos los acuerdos de ahorro y reformas alcanzados con la UE.

"Lo más importante es que los griegos cumplan los objetivos de ahorro y reformas acordados con la UE. Si eso está garantizado, yo favorezco un aplazamiento de la devolución del dinero. Podría ser una ampliación de los plazos de dos a tres años, eso lo deberán decidir los expertos", subrayó el primer ministro austríaco.

"La crisis y el desempleo en Grecia son tan grandes que los griegos no pueden devolver el dinero de sus créditos sin una prórroga", opinó.

También subrayó su ya conocido rechazo a una eventual expulsión de Grecia de la zona del euro, al alertar: "Quien diga que echar a los griegos del euro sería más barato que una prórroga de los plazos de pago, miente".

En este contexto, resaltó el riesgo de que el abandono de la zona del euro por un país pueda ser el inicio del fin de la moneda única, algo que tendría en su opinión consecuencias catastróficas para un país como Austria.

"Si desaparece el euro, caen nuestras exportaciones, y con ello se dispara el desempleo, bajan los salarios. Quien quiera esto, corta la rama en la que estamos sentados con tanto éxito", añadió.

Noticias