El Gobierno portugués anuncia más medidas de austeridad

CRISIS PORTUGAL | 07 de septiembre de 2012

Lisboa, 7 sep (EFE).- La recesión que vive Portugal, agobiado por la crisis financiera y las exigencias de su rescate, se agudizó en el segundo trimestre de este año con una caída del producto interior bruto (PIB) del 3,3 % en relación al mismo periodo de 2011.

Según los datos divulgados hoy por el Instituto Nacional de Estadística luso (INE) el descenso del PIB en comparación con el trimestre precedente fue del 1,2 %.

Con estos datos de los seis primeros meses del año, que agravan la recesión, sumados al declive que sufre la producción y el consumo, Portugal parece lejos de cumplir las previsiones oficiales de cerrar 2012 con un descenso del PIB no muy superior al 3 por ciento.

Los indicadores del segundo trimestre muestran un acusado empeoramiento de la economía lusa, que entre enero y marzo había registrado un descenso mucho menor, del 2,3 % en relación al mismo periodo de 2011 y del 0,1 % en comparación con el trimestre precedente.

El decrecimiento de la economía lusa entre abril y junio pasados se produjo en medio de una fuerte caída de la inversión, casi del 19 % y del consumo de las familias, que bajó el 5,9 %, de acuerdo con los datos del INE.

Con un desempleo superior al 15 %, que se ha duplicado en poco más de tres años y afecta a una de cada cinco familias de los 10,5 millones de portugueses, la demanda interna bajó el 7,6 por ciento en el trimestre de referencia.

En el anterior el descenso apenas superó el seis por ciento.

También el consumo del sector público, sujeto a drásticos recortes de gastos, se redujo el 3,9 %, más del doble de lo registrado en el trimestre anterior en términos homólogos.

El balance del comercio exterior es el único indicador positivo para la economía lusa en el periodo de referencia.

Las exportaciones aumentaron entre abril y junio el 4,3 %, menos que el 8 por ciento que rozó en el periodo enero-marzo.

Mientras, las importaciones, ralentizadas por el menor consumo y la demanda interna, sí registraron un descenso más acusado, del 8,1 % en el segundo trimestre, respecto al mismo periodo de 2011.

Entre enero y marzo esa bajada fue menor, de solo el 3,8 %.

Portugal lleva más de un año inmerso en un drástico programa de austeridad para sanear la economía exigido por el rescate de 78.000 millones de euros que obtuvo en mayo de 2011 de la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Los fuertes recortes del gasto público, el aumento del IVA y los impuestos al salario, unidos a los despidos y al cierre de empresas que se ha multiplicado en el país, han alejado ya más allá de 2013 las previsiones oficiales de volver al crecimiento económico.

Contenido relacionado

El Gobierno portugués anuncia más medidas de austeridad

Lisboa, 7 sep (EFE).- El primer ministro luso, el conservador Pedro Passos Coelho, anunció hoy nuevas medidas de austeridad, que supondrán un aumento de las cargas impositivas de los trabajadores y un descenso de las que soportan las empresas.

Passos Coelho dijo que las decisiones aprobadas ayer por el Banco Central Europeo (BCE) no bastan para garantizar el saneamiento de la economía lusa y anunció, entre otras medidas, un aumento del 11 al 18 % en la contribución de los trabajadores a la Seguridad Social, y un descenso, del 23,75 al 18 %, en la que grava a las empresas.

En una alocución al país, el dirigente conservador también explicó un nuevo sistema del corte aplicado a las pagas extras del sector publico, que beneficiará a los funcionarios pero no a los pensionistas, para cumplir la sentencia del Tribunal Constitucional que rechazó esas medidas por discriminatorias.

La decisión del tribunal, que no afectó a la suspensión de las pagas extras aplicada este año pero la prohíbe en 2013, ha obligado al Gobierno a "repartir" los sacrificios de la crisis con los trabajadores del sector privado, explicó Passos Coelho.

El aumento del descuento destinado a la Seguridad Social en siete puntos porcentuales afectará a todos los trabajadores, sean de entidades públicas o privadas de Portugal, que está sujeto desde hace más de un año a un severo plan de austeridad para cumplir las condiciones de su rescate financiero.

Los funcionarios, pero no los pensionistas, recuperarán en el ejercicio de 2013 una de las dos pagas extras anuales suspendidas y la recibirán de forma fraccionada, mes a mes, para mejorar su poder adquisitivo, según lo anunciado por el primer ministro.

El aumento de la aportación de los trabajadores, justificó, permite bajar la que se aplica a las empresas para "reducir sustancialmente" sus costes e incentivar la inversión, la competitividad y la creación de empleo.

Carlos Zorrinho, líder parlamentario del principal partido de la oposición, el Socialista, calificó de inmediato como "insoportable" la nueva carga sobre los salarios y reprochó al Gobierno tanto los "enormes sacrificios" que ha exigido al país como el "fracaso" de su política económica por el aumento del desempleo y la recesión.

Dirigentes del principal sindicato luso, la Confederación General de Trabajadores Portugueses (CGTP), y del Partido Comunista coincidieron en tildar las nuevas medidas de "robo" a los trabajadores para favorecer a los empresarios.

Pero Passos Coelho justificó sus decisiones en la "emergencia económica" de la que aún no ha salido el país, pese a haber ganado, en sus 15 meses de Gobierno, mayor credibilidad en los mercados financieros y haber reducido la dependencia comercial del exterior.

La decisión anunciada ayer por el BCE de comprar deuda de los países bajo ayuda financiera de la UE, facilita, según el primer ministro luso, el regreso de Portugal a los mercados y sus programa de ajuste.

"Pero no sustituye el esfuerzo de reformar nuestra economía", advirtió, una tarea que además es necesaria para contar con el apoyo exterior.

Las nuevas medidas fueron anunciadas por el líder conservador el mismo día en que se informó de un empeoramiento de la recesión que vive Portugal, atribuida por la oposición a la política del Gobierno, aunque Passos Coelho consideró que es causa de los problemas que ya arrastraba el país.

El Producto Interior Bruto (PIB) luso registró en el segundo trimestre de este año una caída del 3,3 % en relación al mismo periodo de 2011.

El descenso del PIB en comparación con el trimestre precedente fue del 1,2 %, mientras que entre enero y marzo la caída había sido solo del 0,1 por ciento respecto al periodo anterior y del 2,3 % en términos anuales.

Portugal tiene, además, dificultades para reducir este año el déficit fiscal al 4,5 %, como le exigen las condiciones del rescate de 78.000 millones de euros que obtuvo el año pasado de la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Noticias