El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, pronuncia un discurso en la Jornada de la Industria Alemana celebrada en Berlin, el 25 de septiembre del 2012. EFE
Berlín, 25 sep (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, volvió hoy a mostrar sus dudas sobre la propuesta comunitaria para que el Banco Central Europeo (BCE) empiece a supervisar al sector financiero de la eurozona a comienzos del año que viene.
En su intervención en la Jornada de la Industria Alemana, la canciller reiteró que está "a favor de la unión bancaria", pero que hay que ir "paso a paso" y no crear algo "rápidamente" por el hecho de tenerlo y que luego se muestre ineficaz.
En este sentido, Merkel indicó que la Autoridad Bancaria Europea (EBA) fue incapaz de entrever los problemas que padecía el sistema financiero español en sus pruebas de resistencia, algo que, en último término, ha forzado la ayuda europea a la banca.
"Muchas veces hemos dicho cosas en Europa que luego no hemos sido capaces de cumplir", dijo la canciller en referencia a los límites de endeudamiento marcados por Maastricht y a la agenda para mejorar la competitividad económica comunitaria.
Merkel recalcó que esto no debe volver a suceder en la Unión Europea (UE) porque las promesas no cumplidas dañan la confianza de los inversores y la actual crisis es, "en esencia, una crisis de confianza".
La jefa del Gobierno alemán señaló asimismo que los países de la UE tienen "que lograr más Europa allá donde sea necesario" y se mostró optimista sobre las posibilidades de conseguir una mayor integración en distintos ámbitos entre los Veintisiete.
"Tenemos buenas opciones para lograrlo. Estoy convencida de que merece la pena el esfuerzo", afirmó Merkel.
La canciller fue una de las primeras ponentes de la jornada convocada por la Confederación de la Industria Alemana (BDI), en la que posteriormente está previsto que participen el presidente del BCE, Mario Draghi, y el ministro alemán de Industria, Philipp Rösler.
En el marco de este acto de la patronal alemana está previsto que Merkel y Draghi mantengan una reunión informal para analizar la evolución de la crisis de la deuda en la eurozona y las herramientas para combatirla.
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Merkel recibe a Draghi en la Cancillería para analizar la crisis de la eurozona
Berlín, 25 sep (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, recibió hoy en la Cancillería en Berlín al presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, con quien analizó la evolución de la crisis de la deuda en la eurozona.
La oficina de la canciller informó en un comunicado de que el encuentro, de carácter reservado y al que no siguió la habitual rueda de prensa, fue un "intercambio general sobre las actuales cuestiones sobre la unión económica y monetaria".
Entre los temas abordados durante la entrevista estaba el plan del BCE para adquirir bonos de deuda soberana de forma ilimitada aunque bajo estrictas condiciones, iniciativa anunciada por Draghi a principios de septiembre y que Berlín ve con recelo.
Como muestra de las reticencias alemanas, el presidente del Bundesbank (banco central de Alemania), Jens Weidmann, votó en contra de este plan en la reunión de la cúpula del BCE que aprobó el lanzamiento de este plan inédito para atajar la crisis en los países con mayores problemas financieros.
Algunos medios alemanes han apuntado que el propio Weidmann estaría presente en el encuentro entre Merkel y Draghi, un extremo que Cancillería no ha confirmado.
Draghi se encuentra hoy en Berlín para participar en la Jornada de la Industria Alemana, un congreso organizado por la Confederación de la Industria Alemana (BDI) y en el que participan en torno a un millar de políticos y empresarios.
La propia Merkel dictó esta mañana una conferencia en este acto, en la que abogó por avanzar en la integración de la Unión Europea (UE), pero "paso a paso", en referencia a la premura con la que la Comisión Europea (CE) desea que el BCE empiece a supervisar al sector bancario de la eurozona.
El presidente de la BDI, Hans-Peter Keitel, por su parte, abrió la jornada señalando que el anuncio del plan del BCE y la próxima puesta en marcha del fondo permanente de rescate, el MEDE, han relajado las tensiones en los mercados.
Draghi defiende ante Merkel su controvertido plan de compra de deuda
Berlín, 25 sep (EFE).- El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, defendió hoy ante una escéptica canciller Angela Merkel su controvertido plan de compra de deuda como una medida puente dentro de su mandato para alentar la recuperación mientras los ajustes y las reformas dan su fruto.
Draghi recurrió a su mejor retórica para explicar su propuesta primero con Merkel, en una reunión de hora y media a puerta cerrada, y luego en la Jornada de la Industria Alemana, ante la patronal, dentro de lo que se percibe como una ofensiva diplomática del italiano para atajar las suspicacias germanas.
"Buscamos que el crédito bancario fluya, buscamos una buena transmisión de la política monetaria. No (buscamos) financiar a gobiernos", afirmó en su discurso ante los empresarios, que hizo la vez de comparecencia pública ya que no hubo rueda de prensa en Cancillería.
Draghi subrayó que su plan "no se aleja del mandato" del BCE de asegurar la estabilidad de precios, como critican sus detractores, sino que se diseñó para poder cumplirlo.
Agregó que su propuesta busca "eliminar miedos infundados" sobre el futuro la eurozona, unos temores que distorsionan los tipos de interés en el seno de la Unión Económica y Monetaria (UEM).
"Teníamos dos opciones. O no hacer nada, aceptar la situación y que la política monetaria quede afectada, o tomar medidas. Y nos decidimos por la segunda", explicó ante los empresarios el presidente del BCE, que recalcó el coste de no actuar.
Draghi enfatizó en varias ocasiones que su plan es una medida "puente", no un sustitutivo, que se aplica hasta que den fruto las medidas de "consolidación fiscal" y "mejora de la competitividad", y que Berlín defiende como solución a la crisis.
Por eso, instó a los ejecutivos de la zona euro a "perseverar" en estas medidas e indicó que, si las mantienen, la eurozona podría volver al crecimiento económico "el próximo año", porque ya se ven "progresos".
Lo "más importante" es que los países miembros más afectados por la crisis se estén "tomando medidas para atajar la raíz de la actual crisis", ya que cualquier "intervención" tiene que ir acompañada de "condicionalidad" para que sea "creíble y efectiva".
El presidente del BCE reconoció no obstante que su plan tiene riesgos, como ha señalado públicamente el Bundesbank (banco central de Alemania), adalid de la lucha alemana contra su proyecto, y que él "en gran medida comparte".
Sin que aún se haya puesto en marcha su proyecto de compra de deuda soberana, Draghi se mostró optimista en cuanto a sus "efectos positivos", en referencia a las notables caídas de las primas de riesgo de la deuda de España e Italia.
Aplaudió la aprobación del pacto fiscal y los avances hacia la unión bancaria, donde el BCE tendrá un papel esencial como supervisor financiero único.
Éste fue el otro gran tema en torno al que giró su encuentro con Merkel, indicó el portavoz del Ejecutivo alemán, Steffen Seibert, de cara a la cumbre europea del próximo octubre.
La propia canciller expresó esta mañana también en la Jornada de la Industria Alemana sus dudas de que el BCE pueda empezar a supervisar al sector financiero de la eurozona a comienzos del año que viene, como propuso la Comisión Europea.
Merkel reiteró que está "a favor de la unión bancaria", pero que hay que ir "paso a paso" y no crear algo "rápidamente" por el hecho de tenerlo y que luego se muestre ineficaz.
"Muchas veces hemos dicho cosas en Europa que luego no hemos sido capaces de cumplir", dijo.
La canciller considera que el BCE no puede abarcar tan rápido a un sector tan grande, postura que afecta directamente a España, porque sólo cuando se haya instaurado una autoridad financiera podrán los fondos de rescate financiar directamente a la banca.
Tras sus encuentros con Merkel y la patronal, la ofensiva diplomática de Draghi en Alemania continuará con su comparecencia ante la comisión presupuestaria del Bundestag (cámara baja), para la que aún no hay fecha.








