El enviado de la Comisión Europea en el grupo de trabajo para Grecia, Horst Reichenbach, llega hoy al Ministerio de Finanzas griego. EFE
Berlín, 23 oct (EFE).- El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, se mostró hoy a favor de conceder a Grecia el tiempo preciso para que pueda acometer íntegramente el plan de ajustes y reformas que se le impuso a cambio de los rescates.
Schäuble hizo estas declaraciones, que suponen un cambio fundamental con respecto a la posición oficial alemana hasta la fecha, durante la sexta cumbre de ingenieros industriales, que se celebró hoy en Berlín.
El titular alemán de Finanzas argumentó en este sentido que "cuesta tiempo" reestructurar una administración pública para hacerla eficiente y "compatible" con la Unión Monetaria y Económica (UME) y la Unión Europea (UE).
Añadió que la implementación del programa de ajustes y reformas impuesto por la troika -compuesta por la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI)- supone "grandes esfuerzos para Grecia".
Schäuble esgrimió asimismo su pragmatismo e indicó que en el asunto heleno, al decidir sobre su permanencia en la UME, se deben "sopesar las ventajas y desventajas", consideró que "se puede conseguir" que Atenas se mantenga en la zona euro y cumpla con el programa.
"Cualquier otra cosa dañaría la confianza en Europa en su conjunto", agregó el ministro alemán de Finanzas.
El ministro se mostró además convencido de que Grecia "logrará encontrar el camino para salir de la crisis con grandes esfuerzos".
Contenido relacionado
La flexibilización laboral exigida por la troika impide a Grecia acordar un plan de ajuste
Atenas, 23 oct (EFE).- La flexibilización del mercado laboral, exigida por la troika, impidió hoy una vez más que los tres socios del Gobierno griego llegasen a un acuerdo sobre el nuevo plan de ahorro por valor de 13.500 millones de euros, como tenían previsto.
"No acepto las exigencias de la troika", manifestó hoy Fotis Kuvelis, líder del partido centroizquierdista Dimar, uno de los tres en que se apoya el Gobierno del conservador Andonis Samarás.
"Ni los diputados de Dimar ni yo vamos a votar a favor de la eliminación de los derechos laborales. Las exigencias de la troika no tienen nada que ver con el ahorro en las cuentas públicas", dijo.
La reunión de hoy entre Samarás, Kuvelis y el líder socialista Evángelos Venizelos era la enésima de los últimos cuatro meses en que se prolongan ya las negociaciones con la troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional).
El encuentro debía haber servido para ratificar finalmente un acuerdo sobre el plan de ahorro y las exigencias de los prestamistas internacionales para poder presentar las medidas al Parlamento.
Sin embargo, no pudo ser así y tras la reunión con sus socios -a la que siguió otra con el equipo económico del Gobierno- Samarás hizo declaraciones a los medios griegos llamando a que sus socios de coalición se mantengan unidos y acepten las propuestas de la troika.
"Solo aquellos que muestren coraje pueden salvar a Grecia", afirmó el primer ministro, a la vez que informó de que las negociaciones con la troika continuarán.
Según los medios griegos, los tres partidos del Gobierno están prácticamente de acuerdo en el plan de ahorro, que incluye recortes de pensiones y salarios públicos y nuevos impuestos.
No así en las medidas de flexibilización del mercado laboral, que exige la troika y que, según los medios, el equipo de Samarás sí habría incluido en su propuesta.
Entre las medidas exigidas por los acreedores destacan la ampliación de la semana laboral a los seis días, la reducción de las indemnizaciones por despido, eliminar los aumentos salariales por antigüedad y congelar los salarios hasta que el índice de desempleo se sitúe por debajo del 10 %.
"Si estas exigencias son aceptadas habrá más pobreza y más desempleo", denunció Kuvelis.
Venizelos también se mostró contrario a la modificación de la legislación laboral pues recordó que "el coste del trabajo ya ha sido reducido significativamente" en los últimos años.
También exigió que sea "el Gobierno griego" el que "gestione" la aplicación del programa de ahorro, porque, según opinó, Grecia "no es un protectorado".
Con todo, el jefe socialdemócrata reconoció que las negociaciones sobre el nuevo paquete de medidas de ahorro y recortes deben concluirse "en los próximos días" porque su "prolongación" supone "serios problemas de liquidez para el país".
El ministro de Finanzas, Yannis Sturnaras, dijo el lunes pasado que sin el nuevo tramo de ayuda financiera -que los socios europeos bloquean en espera de un informe de progresos positivo de la troika- habrá "hambre" en Grecia.
De acuerdo al Gobierno, las arcas públicas griegas disponen de fondos hasta el próximo 16 de noviembre.
Por eso, Atenas espera que durante la reunión del Eurogrupo el próximo día 12 se acepte finalmente el desembolso de los 31.500 millones de euros que forman parte del préstamo acordado entre Grecia, la UE y el FMI a inicios de año.









