ESPAÑA-CUMBRE-PP:LE12. LEÓN, 14/01/2011.- El secretario general del Partido Popular Europeo, Antonio López Istúriz, interviene durante el cierre de la I Cumbre del PP en el Exterior, que se celebra en León y que servirá de base para la elaboración del programa electoral del partido en lo relativo a emigrantes españoles. EFE/J.Casares
por Antonio López-Istúriz
Este año se cumple un cuarto de siglo desde que España accediese a la UE. Nuestra participación en ella a lo largo de la década de los 90 fue para nuestro país la etapa más fructífera de su historia reciente, trayendo consigo el mayor crecimiento y prestigio jamás gozado.
Sin embargo, no podemos decir lo mismo cuando, recién comenzada esta década de desafíos, España se encuentra en unas condiciones lamentables derivadas de dos legislaturas de mal gobierno socialista. Así lo evidencian la tasa de paro de más del 21% -la más alta de toda la UE-, el aumento del déficit público y la pérdida de confianza de los mercados en nuestra economía.
Pero lo más alarmante son las señales del exterior. España ha perdido el crédito político construido gracias a las excelentes relaciones del Gobierno de Aznar con socios estratégicos como los países de la UE, EE UU o América Latina. La España de Zapatero ha pasado a ser un actor cada vez más irrelevante y aislado para nuestros vecinos europeos, como pudimos sufrir durante la deslucida Presidencia de turno de la UE (primer semestre de 2010). La cancelación de los principales eventos previstos dejó patente nuestra falta de liderazgo y de decisión política.
Todo ello, sumado a la interinidad del Ejecutivo de Zapatero al haber renunciado a ser candidato en las próximas generales sin convocar elecciones anticipadas, son razones suficientes para creer que España se merece un Gobierno que esté a la altura de las circunstancias. Y creo que el proyecto liderado por Mariano Rajoy es el más capacitado para devolverle el prestigio y la influencia, así como para liderar los retos que el futuro nos depara. Y es que aparte de la grave crisis económica que estamos afrontando, en el plano internacional deberá afrontar otros asuntos importantes en el contexto europeo.
A corto plazo, la UE deberá debatir la reforma de la Política Agraria Común (PAC), que hasta ahora ha ocupado cerca del 40% del presupuesto comunitario, aunque previsiblemente perderá peso con el tiempo. Como grandes beneficiarios que somos, el Gobierno deberá optimizar los recursos de cara a una posible disminución de fondos para nuestro país.
Asimismo, y en plena la crisis económica, deberemos hacer frente a las perspectivas financieras para el periodo 2014-2020, en el que por primera vez dejaremos de ser receptores de fondos del presupuesto comunitario para pasar a ser contribuyentes netos. Un hecho que, aunque suponga un esfuerzo extra para nuestra economía, demuestra el desarrollo logrado desde nuestro acceso a la UE en 1986.
La UE también tendrá que plantearse a medio y largo plazo nuevos debates. Entre otros, la reforma del sistema económico hacia un modelo más competitivo y sostenible, actualizando los principios de la “economía social de mercado”, por la que el Partido Popular Europeo (PPE) siempre ha abogado.
La reciente tragedia sufrida por Japón nos recuerda también la necesidad de encontrar un modelo energético que combine seguridad con garantía de abastecimiento, dada nuestra gran dependencia en recursos como gas y petróleo.
Por último, pero también crucial, deberá afrontarse el debate sobre el propio proyecto europeo. Sus Estados miembros deben plantearse hacia dónde camina la UE, el nivel de competencias que están dispuestos a compartir y el tipo de Unión que aspiran a integrar: una unión exclusivamente económica o también política.
Tampoco podemos olvidar la cuestión geográfica. La UE debe definir cuanto antes el modelo de organización que quiere ser y los límites físicos que quiere establecer (Croacia será en breve el estado numero 28 y Turquía y Albania son candidatos que aún esperan una respuesta) de cara a crear una voz única en el mundo.
Confío en que España afrontará activamente estos retos gracias a un nuevo Gobierno liderado por el PP que sabrá convertirla en el actor estratégico que siempre fue fomentando de nuevo las relaciones con nuestros socios mundiales y liderando Europa.






