Por Silvia Ortiz, presidenta de AEGEE-Castelló. AEGEE es una asociación sin ánimo de lucro, no vinculada a ningún partido político, abierta a estudiantes y profesionales jóvenes de todas las facultades y disciplinas y promotora de la cooperación, la comunicación y la integración entre los jóvenes de Europa. Cuenta con 13.000 socios y está presente en 206 ciudades de 40 países.
Por Silvia Ortiz
Con la crisis, los Estados miembros parecen haberse olvidado de las propuestas del Tratado de Lisboa y han dejado de lado la cooperación para pasar a un enfrentamiento continuo, han dejado de lado la solidaridad para intentar articular una Europa de dos velocidades, con países ricos y países pobres, y empiezan a dejar de lado la política de libre circulación para pasar a un abandono de Schengen, al que cada vez quieren unirse más países. ¿No es triste? ¿Cómo vamos a ser la sociedad del conocimiento? ¿Cómo vamos a avanzar en el multilingüismo? ¿Cómo vamos a conseguir los mismos derechos fundamentales?
En lugar de avanzar, retrocedemos. Pero queda esperanza. Queda esperanza porque los futuros líderes y votantes de la UE, los jóvenes, reaccionan. Ha habido quizá demasiada pasividad porque nos creíamos a salvo. Hemos viajado, estudiado y trabajado en cualquier rincón de la UE. Eso nos enriquece, y facilita que nos adaptemos mejor a los desafíos del mundo globalizado. Así que estamos mejor preparados que nuestros padres, y pensábamos, con lógica, que sólo podíamos ir a mejor.
Sin embargo, vivimos peor de lo que vivieron ellos a nuestra edad. ¿Por qué? Porque hay una brecha de derechos entre generaciones, una falta de oportunidades y una incertidumbre por el futuro que nos hace vulnerables. Pero no vamos a renunciar a todo lo que hemos podido disfrutar gracias a Europa. Con un 40 por ciento de desempleo juvenil lo que necesitamos es poder formarnos y encontrar un trabajo allá donde estén las oportunidades. En este momento no están en España, y por tanto es bueno que seamos parte de la Unión, que podamos movernos libremente por ella. Los jóvenes no queremos perder esto, y estoy segura de que lucharemos por ello, como lo hacemos desde las sedes de AEGEE, una asociación de estudiantes y profesionales jóvenes de toda Europa que promueve los valores de la Unión Europea.
Ya se han visto algunos movimientos liderados por jóvenes, como el del 15-M, cuyo espíritu se extenderá a otros países en parecida situación, como Portugal, Grecia, Irlanda o Rumanía. Los líderes europeos prefieren ignorar sus reivindicaciones. Quizá deberían volverse a leer los Tratados, porque los valores y fundamentos son los mismos. Se ha acusado al movimiento 15-M, Democracia Real Ya, y al resto de plataformas que se han reunido en las plazas españolas de no tener una línea clara, de ser ambiguos, de anti-sistema, de no definirse. Pero si algo les define es que todos ellos están practicando la ciudadanía activa. Uno de los principios democráticos más importantes de Europa. AEGEE intenta, con las actividades que organiza, promover también la ciudadanía activa. Los jóvenes podemos ser la clave del futuro de España y de Europa, pero no podemos cambiar el rumbo de los acontecimientos solos, necesitamos de todas las generaciones, de todos los países, de todos los partidos para conseguir una Europa unida.
En esta época de crisis, ahora más que nunca, necesitamos más Europa. Esperamos que Europa no nos dé la espalda.






